Te defino noche, te busco y te encuentro
pero siempre te fui tan distante,
a pesar de que me embriagabas de deseo,
al despertar no serías más que un recuerdo.
El tiempo paso, el recuerdo se volvió veneno
recorría cada parte de aquella sensación,
tu boca despertó en mi los mil demonios
que con recelo desde mis adentros se escondían.
Ahora buscan otra guarida
y en tu nombre se proponen residir,
sin preguntar, sin esperar
se proponen a vivir en ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario